Suplementos vitamínicos: riesgos y beneficios

Nuestros amigos o compañeros de trabajo pueden estar utilizando un complejo vitamínico, pero, ¿Son las adecuadas para vos? ¿Existe algún riesgo asociado? ¿Qué grupo de personas necesitan realmente estos suplementos? Vamos a descubrirlo.

Desde la década del 50, surge el interés por el consumo de suplementos, a partir del trabajo del premio nobel Linus Pauling, cuando surge la idea de reforzar nuestras defensas con suplementos que aporten los nutrientes que no son incorporados con la alimentación y de esta manera, mejoren nuestro rendimiento.

Según la FAO del 2013, casi el 30% de la población sufre carencias de micro-nutrientes que afectan el crecimiento, el desarrollo cognitivo y las defensas. Pero, es importante que conozcas un poco más de las vitaminas, sus funciones y si puede existir algun tipo de toxicidad asociada.

¿Qué son las vitaminas?

Las vitaminas son un grupo de sustancias que nuestro organismo necesita para lograr un adecuado funcionamiento celular, desarrollo y crecimiento. Se dividen en:

Las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) que se utilizan en la producción de las membranas de las células y en la regulación de las hormonas. Un dato a tener en cuenta es que si las consumimos en exceso, se acumulan en el tejido graso (células adiposas)

Las vitaminas hidrosolubles (B1, B2, B6, B12, ácido pantoténico, vitamina C, biotina, ácido fólico y niacina) participan en la transformación de energía y en las reacciones enzimáticas que intervienen en la absorción de nutrientes. A diferencia de las otras, las vitaminas hidrosolubles se eliminan con la orina, por ende, no existiría riesgo de toxicidad.

Es importante el asesoramiento profesional, ya que al ser de venta libre, en general se abusa de su consumo. Cuando compramos un complejo multivitamínico, encontramos una combinación de todas las vitaminas y si nuestra alimentación incluye 5 frutas y/o verduras al día, proteínas (carne, pollo, pescado, huevo, lácteos, legumbres) y cereales integrales, así como aceites y frutos secos, palta y aceitunas como fuente de grasas saludables, estaremos incorporando todo lo necesario sin requerir ninguna suplementación.

Una publicación de la revista Archives of Internal Medicine revela que el uso de multivitamícos y suplementos puede asociarse a un mayor riesgo de muerte prematura, especialmente en el grupo de mujeres post menopáusicas. Analizaron los datos de más de 39.000 mujeres, de 62 años en edad promedio al comienzo del estudio, con un seguimiento de 19 años.

Este y otros estudios, con un seguimiento a largo plazo en poblaciones numerosas, revelan que no se logra reducir el riesgo de cáncer o presentar eventos cardíacos ni disminuir la tasa de mortalidad.

La mejor manera de obtener las vitaminas y minerales es a través de los alimentos, en el marco de una alimentación balanceada.

Sin embargo, existen ciertas situaciones donde la indicación es precisa:

– Si realiza una dieta restrictiva (menos de 1000 calorías diarias).

– Durante el embarazo o el período de lactancia

Los veganos o vegetarianos estrictos es necesario el suplemento con Vitamina B12

Deportistas de alto rendimiento o bajo rutinas muy intensas

Recuperación de enfermedades o quienes transitan una situación de stress laboral o de estudios.

Mantener una alimentación variada, hacer ejercicio, no fumar, evitar el alcohol, reemplazar las grasas saturadas y trans por los aceites vegetales, un descanso suficiente, son pautas necesarias y básicas que no puede reemplazarse por suplementos.

Siempre consultar a un profesional, más allá de la buena intención de tus amig@s en sus recomendaciones.

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