Científicos argentinos descubrieron en las llamas cómo neutralizar al norovirus

Las enfermedades diarreicas graves son la segunda causa de muerte entre los niños pequeños. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los rotavirus son los agentes infecciosos más comunes que por año afectan a 110 millones de infantes, de los cuales 2 millones requieren hospitalización y se calcula que las muertes por esta causa superan los 500.000 casos. Si bien son tratables, el rápido diagnóstico tiene un rol estratégico para el manejo clínico del paciente pediátrico, su evolución satisfactoria y el control de brotes epidémicos.

En este contexto, investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Incuinta), descubrieron una solución que podría terminar con este padecimiento en menores de 5 años y también en adultos. Y es que luego de 11 años de investigación descubrieron que moléculas monoclonales y recombinantes derivadas de nanoanticuerpos de llamas de nombre VHH son capaces de neutralizar la infección viral que genera enfermedades diarreicas en chicos, jóvenes y numerosas especies animales, tales como terneros, lechones, entre otros.

“Venimos desde el año 2008 trabajando en la temática para el desarrollo de este agente de nanovirus, que son brotes generados por consumir algún alimento contaminado. Un ejemplo claro es el de los egresados de Bariloche que se intoxicaron con un cuadro de gastroenteritis. De este modo, desarrollamos moléculas para combatir con esto y en el futuro la idea es poder hacer un biofármaco o trabajar en conjunto para que una empresa de alimentos nos ayude a hacer un aditivo en una leche o yogur que contenga estos nanoanticuerpos a partir de los cuales se pueden evitar los brotes”, comentó a Infobae Viviana Parreño, inmunóloga y viróloga veterinaria y gerente de producción e investigación y desarrollo de Incuinta.

En el momento de la noticia de los egresados de Bariloche se indicó que aún no se cuenta con un tratamiento específico para tratar la infección por norovirus. Tampoco existen vacunas en el mercado para prevenir estas infecciones. En este sentido, investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Incuinta), descubrieron una solución que podría contribuir a prevenir y tratar este padecimiento. Luego de 11 años de investigación desarrollaron un conjunto de anticuerpos monoclonales recombinantes derivados de llamas (también identificados por su pequeño tamaño como nanoanticuerpos o nanobodies) capaces de neutralizar la infección por las principales variantes de norovirus que generan gastroenteritis en humanos.

Este agente viral se reconoce como la principal causa de gastroenteritis asociada al consumo de alimentos contaminados a nivel mundial y afecta a personas de todas las edades. Si bien el cuadro de diarrea y vómitos que se produce el autolimitado, puede resultar especialmente peligroso en el caso de niños menores de cinco años y en adultos mayores o individuos desnutridos o que sufren algún tipo de inmunosupresión, por ejemplo, en pacientes transplantados, con terapia antitumoral, HIV-SIDA.

De acuerdo a Parreño, en su gran mayoría, estos brotes de gastroenteritis son producidos por dos agentes virales: rotavirus y norovirus (que se encuentran en alimentos contaminados y provocan vómitos y diarreas). “La diarrea en chicos menores a cinco años y también en individuos de todas las edades es algo muy común. Es clave el diagnóstico temprano y el tratamiento específico El INTA ha desarrollado nanoanticuepos para ambos agentes virales, pudiéndose formular un alimento funcional y un biofármaco polivalente que permita tratar ambas infecciones, enfatizó Parreño.

Los nanoanticuerpos contra norovirus fueron desarrollados y patentados en conjunto entre INTA e investigadores del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH). Luego de varias pruebas, el equipo de científicos decidió expresar las moléculas en levaduras, un microorganismo en el que habitualmente se fabrican proteínas recombinantes con elevados rendimientos ya que se puede aplicar en alimentos funcionales que son aptos para consumo humano (probióticos). “Para poder concretarlo, firmamos un acuerdo con un grupo de investigación del Massachusetts Institute of Technology (MIT), experto en esta plataforma de expresión. Finalmente, para realizar los ensayos preclínicos se ha obtenido un subsidio en colaboración con investigadores de la Universidad de que cuentan con un modelo de cerdos gnotobioticos (cerdos de burbuja) donde podríamos realizar los ensayos de eficacia preclínica de la formulación que esperamos dará paso a su prueba clínuicas en humanos», explicó la científica.

Aunque hasta ahora se encuentra en período de prueba y a la espera de más acuerdos para terminar de desarrollar el alimento funcional y el biofármaco: “La idea es trabajar contar con una importante red de colaboradores que nos permitan llevar esta herramienta a la comunidad”, concluyó la investigadora.

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