La UAI Urquiza se prepara para jugar la Copa Libertadores femenina: una desesperación con sabor a revancha

“Es nuestro sueño, nos desespera y no nos deja dormir bien”. Las palabras del entrenador Germán Portanova son claras: la Copa Libertadores desvela a la UAI Urquiza. Este sábado, el equipo de Villa Lynch comenzará su participación en un certamen en el que buscará alcanzar algo que ningún conjunto argentino ha logrado antes: alzarse con el título.

Las actuales bicampeonas del torneo argentino llegan a la competencia en Ecuador con un antecedente polémico que aún tiene efectos en sus mentes y en sus piernas ávidas de saltar al campo de juego. En la edición del 2018, le ganaban 1-0 a Iranduba de Brasil (el equipo local) en el último partido de la Fase de Grupos y lograban la clasificación a las semifinales. Sin embargo, la árbitra adicionó ocho minutos y, en ese lapso, sancionó un penal para las brasileñas que, con el empate 1-1, avanazaron a la siguiente fase y eliminaron a la UAI. La sed de revancha es una de las motivaciones de Las Guerreras en este desafío.

“Lo tomamos como una revancha de la Copa del año pasado”, asegura sin titubear Mariana Larroquette, la goleadora de la UAI, una de las que sufrió con la eliminación del 2018. En diálogo con Infobae, agrega: “No merecíamos irnos así, teníamos un equipo muy bueno. Hoy seguimos teniendo jugadoras de gran calidad, se nos fueron algunas importantes, pero llegaron otras y están con la misma idea, que es hacer lo mejor en la Libertadores y si dios quiere, traer la Copa”.

Para Portanova, la clave está en que su equipo pueda imponer su juego: “Trataremos de no perder nuestra identidad. Nos propusimos en estos años dejar nuestro sello en Argentina y ahora está la oportunidad de hacerlo en Sudamérica. Vamos con mucha fe porque hemos trabajado mucho y creemos que somos un buen equipo, que puede jugar bien”.

Otro adversario que tendrá el equipo el argentino son los 2850 metros de altura de Quito. Sin embargo, la preparación física del equipo ha tendido a minimizar sus impactos. Un factor clave en la planificación de los partidos han sido las redes sociales, ese es el medio que ha utilizado el entrenador para interiorizarse sobre el juego y las características de sus tres rivales en la Fase de Grupos, que serán Santiago Morning (Chile), Independiente Medellín (Colombia) y Municipalidad de Majes (Perú). “Son equipos importantes, cada uno es protagonista en su país y cuenta con jugadoras a las que hay que prestar atención. Pero trataremos de no pensar en obstaculizar o destruir su juego, sino en construir nosotros desde lo que podemos hacer”, planteó el DT, que espera que en la Copa pueda verse “la mejor versión” de su equipo.

En un sentido similar se expresó la delantera Paula Ugarte: “Está bueno ver material de los rivales antes de enfrentarlos, pero tampoco hay que obsesionarse. Hay que salir a la cancha, jugar y hacer lo que nos pide el técnico”.

Respecto del 2018, muchas cosas han cambiado en la UAI. Se fueron muchas jugadoras de renombre y llegaron otras tantas, con mucha jerarquía. Entre estas últimas están Agustina Barroso y Dalia Ippólito. La defensora, en su segundo ciclo en el club y con amplia experiencia en la Libertadores -fue campeona, incluso, con el Audax de Brasil en 2017- habló de sus aspiraciones: “Siempre el objetivo es el máximo: llegar a ganar la Copa. Somos conscientes de la dificultad, pero con el paso de los años te vas adaptando y sabés cómo son este tipo de competencias. Siempre vamos con la misma ilusión y las mismas ganas. Este es un equipo más armado y con más experiencia. La UAI está para grandes cosas, pero siempre con los pies sobre la tierra”.

Dalila, por su parte, valoró la posibilidad de ganar roce internacional: “Siempre suma jugar torneos internacionales, es algo que nos favorece. Cambian los sistemas y los modelos de juego de los entrenadores, así que trataremos de cambiar el chip rápido”.

Para Barroso, esta edición de la Libertadores podría mostrar mejores variantes en cuanto al nivel de juego: “Sudamérica se está desarrollando muchísimo a nivel de los campeonatos locales en cada país. Creció mucho Chile, Brasil siempre fue potencia… Este es un torneo en el que los campeones no son siempre del mismo país y está bueno que haya ese tipo de disputa en el título. Es un campeonato que tiene sorpresas”.

La defensora vivió aquel partido polémico ante Iranduba a la distancia. En aquel momento, jugaba en el Madrid CFF de España y vio las imágenes a través de Internet. A Ippólito, que en aquel entonces militaba en River, la situación se la relataron sus actuales compañeras en alguna charla de vestuario.

“Nos dicen que todavía les duele. Te preparás para ese tipo de competencias durante mucho tiempo y quedar eliminadas por una cuestión que no es plenamente futbolística, es difícil. Ojalá que vayan con mucha sed de revancha y se saquen las ganas”, deseó Agustina sobre la actitud de sus compañeras. Y Ugarte, una de las que estuvo en cancha y sintió en carne propia la injusticia de aquel encuentro, dejó en claro que así será: “La última vez nos fuimos con mucha bronca. Por suerte tenemos la oportunidad de volver a participar en la Copa. Vamos a dejar todo, a hacer lo mejor para que no nos vuelva a pasar algo así y a expresarnos, pero jugando al fútbol dentro de la cancha”.

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