Debate económico: pocas referencias a dólar e inflación, foco en la deuda y el consumo y algunas chicanas

“Economía y Finanzas” fue “él” tema del primer debate presidencial que se realizó hoy en Santa Fe. La lista también incluyó ítems importante como “Relaciones Internacionales”, “Educación y Salud”, “Derechos Humanos” y “Diversidad de Género”, y otros quedarán para el domingo próximo, pero sin dudas los números de la crisis y, sobre todo, lo que piensan los candidatos sobre lo que vendrá en términos económicos se llevaron todas las miradas. No es para menos luego de la crisis del año pasado, del tembladeral del dólar y la fuerte devaluación luego de las PASO, por nombrar apenas tres temas de una economía donde pobreza a inflación también están en el centro del debate y la preocupación de los argentinos.

Si bien el formato no permite interrupciones, sí hubo cruces, sobre todo entre Mauricio Macri y Alberto Fernández, quien estuvo acompañado por Matías Kulfas y Cecilia Todesca, dos de sus asesores económicos más cercanos. El Presidente no tuvo a ninguno de sus referentes económicos dentro de su grupo cercano.

“No puedo dejar de asombrarme, no sé en qué país vive Macri”, dijo el candidato de Frente de Todos. “De los USD 39.000 millones que mandó el Fondo se fugaron USD 30.000 millones. Se llevaron los dólares, no están en puentes ni en viviendas. Esa es la verdad, ya es hora de que deje de mentirnos”.

Macri se mostró sorprendido cuando Fernández lo acusó de destruir la economía. “Él hasta hace poco decía que lo había hecho la presidente Kirchner. Es más, dijo cosas peores: que cerró la economía, la dejó sin reservas y ocultó la pobreza. Lo mejor que podemos hacer es decirle la verdad a la gente”, pidió.

De entrada, en la presentación y en un orden establecido por el formato, Macri pidió más tiempo, Fernández acusó al actual presidente de mentiroso; Nicolás del Caño recordó las últimas crisis y habló de que “se fugaron un PBI”; Juan José Gómez Centurión hizo foco en Malvinas, de su paso por la Ciudad y sus valores; José Luis Espert también acusó Macri de “tramposo” (porque supuestamente intentó que no compitiera); y Roberto Lavagna hizo referencia a la crisis: dijo que se puede salir, “cómo en 2001, pero si se pone el hombro”.

Luego se habló de relaciones internacionales. Allí, de entrada, Espert y Macri hicieron referencias económicas. “Argentina está muy endeudada. Tenemos que decidirnos, o vivimos del comercio abriendo la economía o si nos endeudamos respetemos los contratos y no hagamos el mismo desastre que en 2001″, definió Espert. Macri, en tanto, remarcó que vender carne a China le da trabajo a 50.000 argentinos y, destacó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.

En el cruce, también hubo algunas referencias a exportaciones. Espert aseguró que muchos fantasean con un default de la deuda en la Argentina. “Si no queremos pagar la deuda dejemos de vivir como mangueros del mundo”, agregó Espert. Lavagna dijo que no es cierto que las exportaciones suban: desde 2005 las empresas exportadoras bajaron en 1.700 casos. Espert hizo hincapié en que el Mercosur fue un simulacro y una imposición: “El comercio es el futuro, pero con todo el mundo”, dijo. Lavagna sí destacó a las industrias del conocimiento y recordó que la ley que las impulsa se votó en 2004 (cuando él era ministro). “Hoy, 100.000 profesionales venden servicios informáticos al exterior”, afirmó.

Luego sí, Economía y Finanzas

Del Caño comenzó remarcando que en cuatro años hay 4 millones de nuevas personas que cayeron en la pobreza, cuando Macri llegó prometiendo “pobreza cero” y que en estos años ganaron los bancos, que se llevaron por mes el equivalente al salario de 600.000 trabajadores. “Los que nos arruinaron con los tarifazos ganaron el año pasado 6 millones por día”, dijo.

Por la fuga de capitales, el candidato de la izquierda propuso una banca estatal única gestionada por los trabajadores y les preguntó a todos los candidatos cómo iban a resolver el tema de la fuga de capitales. Pidió también nacionalización de recursos estratégicos, derogar leyes y decretos que afectaron la vida de los jubilados y anular los tarifazos. También habló de aumentos de emergencias.

“Nos dejan una deuda ilegítima, impagable e ilegal. La tienen que pagar los ricos que son los responsables de esta situación”, expresó.

Gómez Centurión, en tanto, pidió achicar el gasto y el tamaño del Estado. Aseguró que quiere dejar sólo 20 impuestos, en lugar de los 163 actuales, y que los asalariados no deben bajar Ganancias. “Vamos a seguir con la baja de Bienes Personales y vamos a sacar uno de los impuestos más distorsivos, Ingresos Brutos. Además, las retenciones son una confiscación a la renta privada. El campo necesita que le saquemos el pie de la cabeza”, afirmó. Remarcó que sólo 4% de las pymes exporta y pidió crear un “marco razonable” para ellas.

Espert dijo que la Argentina es autodestructiva, pero que igual en ese contexto hay ganadores, que son parte del problema: “los empresarios prebendarios que dicen que el verso que sin una economía que no compita con el mundo no se puede hacer una industria nacional”.

También criticó a políticos y sindicalistas, a quienes definió como “impresentables”. “Hay 5 millones de trabajadores que trabajan en negro y sin ningún tipo de derecho”, expresó y dijo que el ejemplo para el país ya no es Australia, sino naciones que antes “mirábamos desde arriba”, como Chile, Perú y Paraguay. “Basta Moyano de currar con la justicia social”, cerró.

A su turno, Roberto Lavagna remarcó que el país lleva ocho años de estancamiento, con dos de muy fuerte caída del producto. “Hubo graves errores de dos gobiernos opuestos, pero el mismo resultado: caída y confrontación”, dijo en referencia a las administraciones de Cristina Kirchner y Macri.

“Llegó el momento de poner en marcha la economía, defender el consumo defendiendo los ingresos de la población, bajar los impuestos a las pequeñas y medianas empresas y reconstruir su capital de trabajo. Hay que hablar de productividad como concepto válido y cerrar la brecha entre lo que el país puede ser y lo que efectivamente es”.

El actual Presidente comenzó haciendo foco en que ya no existen países exitosos con alta inflación y economías desordenadas. “Hace 80 años que estamos obsesionados con el dólar; 80 años, con una inflación promedio de más de 60% y pobreza promedio de 35% hace 30 años. No podemos seguir así. Tenemos que cambiar y ser creíbles con consensos sobre cómo tener una economía estable”, afirmó.

Reconoció que pensó que iba a ser más simple ordenar la economía, pero dijo que ahora tiene más esperanzas porque escucha a todos los candidatos hablar de consensos y compartir los mismos diagnósticos.

“En el último año y medio la carga fue muy grande y recayó sobre todo en la clase media. Con fines de mes angustiantes y agobiantes. Pero el esfuerzo no fue en vano a pesar de que no se lo sienta en el bolsillo, estamos mejor, en un punto de partida para crecer. Tenemos energía que antes no teníamos, achicamos el déficit al 20% y exportamos más de los importamos y estamos bajando los impuestos. Me asusta cuando algunos dicen que hay que aumentarlos. Vamos a entrar en una etapa de crecimiento y alivio para la clase media”, dijo Macri

Fernández le respondió enseguida: “Un lugar donde el gobierno de Macri fracasó rotundamente es en la economía. Nunca entendió cómo funciona. Creyó que para combatir la inflación tenía que atacar el consumo. Atacaron al consumo y le impidieron a los bancos dar crédito y le sacaron a la gente dinero del bolsillo”.

Luego explicó que Argentina consume el 70% de lo que produce y que cuando se afecta al consumo se afecta todo, sobre todo el empleo y eso es más pobreza. “Entérese, Presidente, cuando usted termine su mandato habrá 5 millones más de pobres”, le habló directamente al mandatario.

“Hay que volver a generar consumo para que la economía vuelva a funcionar. Segundo, tiene que crecer las exportaciones para pagar la deuda y seguir produciendo. Hay que acordar cómo hacerlo. Vamos a proponer la política del consenso por sobre la imposición. Todos tenemos que diseñar el país que queremos construir. El presidente no se enteró, pero nos hicieron un daño enorme. Poner a la Argentina otra vez de pié va a necesitar del esfuerzo de todos”.

Luego se ampliaron conceptos y los cruces más picantes fueron entre los dos principales candidatos. Macri dijo que escuchó hablar de duda y remarcó que “dos de cada tres pesos que tomamos fueron para pagar deuda del gobierno anterior, y el peso restante fue para reducir el déficit fiscal. En nuestro gobierno la deuda creció al 26% del PBI, contra 38% del gobierno kirchnerista”.

“No puedo dejar de asombrarme, no sé en qué país vive Macri”, respondió Fernández. “De los USD 39.000 millones que mandó el Fondo se fugaron USD 30.000 millones. Se llevaron los dólares, no están en puentes ni en viviendas. Esa es la verdad, ya es hora de que deje de mentirnos”.

Comenzó Fernández a cerrar el bloque. Habló de candidatos dogmáticos con soluciones prefabricadas y dijo que él no lo es. “La economía no se resuelve así, no soy dogmático. Lo que nunca voy a hacer es tomar decisiones en contra de los que producen y lo que trabajan”, dijo

Luego, todos aprovecharon para enfocarse en el ganador de las PASO.

Del Caño recordó el acuerdo social que menciona Fernández y se preguntó “si en esa mesa se van a sentar los mismos que nos vienen robando, como los banqueros y la CGT”.

“No hay paraíso fiscal sin infierno fiscal”, cerró Gómez Centurión con foco fiscal. Espert, en tanto criticó el “shock de consumo y exportaciones”, que propuso Fernández y le dijo que ambas cosas al mismo tiempo son imposibles. Lavagna dijo que Argentina puede crecer 4% al año de manera consecutiva, “lo que implica que en una generación se duplica el ingreso”. “Pero exige reconocer la importancia del consumo y la inversión, sobre todo la de las pymes”.

Y cerró Macri. “Me alegra y sorprende que ahora el Frente de Todos hable de corrupción, y también me sorprende que Alberto Fernández diga que yo destruí la economía, cuando él hasta hace poco decía que lo había hecho la presidente Kirchner. Es más, dijo cosas peores: que cerró la economía, la dejó sin reservas y ocultó la pobreza. Lo mejor que podemos hacer es decirle la verdad a la gente”.

En otros bloques temáticos también volvieron sombre temas económicos: discutieron sobre ejecuciones presupuestarias y, al final, Fernández eligió una chicana sobre un concepto histórico de Cambiemos, la vuelta de Argentina al mundo.

“¡Dos mil puntos de riesgo país y hemos vuelto al mundo! ¡Qué raro lo que dice el presidente!”, cerró el ex jefe de Gabinete.

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