Beijing aprueba la controversial ley de seguridad nacional para Hong Kong

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Luego de meses de protestas, China aprobó la ley de seguridad nacional para Hong Kong; en una movida legal que sus críticos consideran que amenaza las libertades políticas en el territorio semiautónomo. 

La legislación de seguridad prohíbe la secesión, la subversión del poder estatal, el terrorismo, la intervención extranjera y además; permite a las agencias de seguridad de China continental operar en la ciudad. Esta ha sido condenada a nivel internacional, por virtualmente acabar la premisa de “un Estado, dos sistemas” que regía desde que los británicos les entregaron la ex colonia hace más de veinte años. 

Esta jugada política es transcendental en el contexto de protestas prodemocráticas en Hong Kong, que el gobierno chino califica de “terroristas”. Los movimientos sociales vienen llevando a cabo masivas manifestaciones desde junio del año pasado, originalmente en rechazo a un proyecto de ley de extradición. 

“Hong Kong está al borde del precipicio, con un futuro incierto e inquietante y sus libertades amenazadas por una legislación de seguridad nacional que podría anular las leyes que protegen en la actualidad a la población de la ciudad de los peores excesos de la represión auspiciada por el Estado”, afirmó Joshua Rosenzweig, director del Equipo de China de Amnistía Internacional.

Añade que el objetivo de Beijing es “gobernar Hong Kong desde el miedo” y que la ley podría acabar castigando a los candidatos del movimiento prodemocrático que se presentan a las elecciones para el Consejo Legislativo hongkonés el próximo septiembre.

Un estado, dos sistemas

Desde que se incorporó Hong Kong a China en 1997, gozó de libertades que no existen en el resto del país. Algunas de ellas son la libertad de prensa, de manifestarse y tribunales independientes. Estas podrían ser afectadas con el nuevo régimen. 

A fines del año pasado, el legislativo de Hong Kong presentó un proyecto de ley de extradición a China, que generó indignación en la sociedad e impulsó las protestas que dieron la vuelta al mundo. Estas frenaron con la pandemia de Covid-19, pero aún persisten. Muchos activistas pro democracia temen que esta nueva norma sea utilizada para penalizar a los manifestantes.

Según Amnistía Internacional “sin medidas que garanticen la protección de los derechos humanos, la ley de seguridad nacional hará que cualquier persona de la ciudad corra riesgo de detención arbitraria y juicio injusto”. 

Tipificación poco clara

Algunos detalles de la ley siguen sin estar definidos, aún después de que los medios de comunicación oficiales chinos publicaran las propuestas la semana pasada.. 

Entre las premisas que más preocupan es el plan de conferir a las autoridades chinas el poder de “ejercer jurisdicción” sobre las causas de Hong Kong relacionadas con la seguridad nacional “en circunstancias específicas”. 

Además incluye la posibilidad que las personas detenidas por motivos de seguridad nacional tengan un trato distinto al que reciben detenidos por otros delitos. Entre otras cosas, se las podría recluir en centros especiales de detención.

Hong Kong. Una de las protestas llevadas a cabo en mayo de este año contra la ley de seguridad nacional. (Keith Tsuji / DPA)

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