Fiebre amarilla – República de Sudán del Sur

Compartir este articulo.

El 3 de marzo de 2020, el Ministerio de Salud de Sudán del Sur notificó dos presuntos casos positivos de fiebre amarilla en el condado de Kajo Keni del estado de Central Equatoria (Sudán del Sur). Posteriormente (el 28 de marzo), el Instituto de Investigaciones Virológicas de Uganda (UVRI), que es el laboratorio regional de referencia, confirmó ambos casos como positivos mediante la prueba de neutralización por reducción de placas (PRNT).

Los casos se identificaron gracias a una rápida investigación transfronteriza emprendida por el equipo de respuesta al brote recientemente declarado en el distrito fronterizo de Moyo (Uganda). Durante la investigación, el equipo recogió 41 muestras de sangre en cinco aldeas muy cercanas al distrito fronterizo de Moyo (Uganda). De las 41 personas de las que se recogieron muestras, nueve (22%) refirieron fiebre, pero ninguna refirió ictericia. Las personas se dedicaban a diversas ocupaciones típicas de la zona (agricultura y ganadería, silvicultura, labores del hogar, construcción). La mayoría de las personas investigadas tenían entre 20 y 45 años de edad, y 18 (44%) eran mujeres.

Además, un estudio entomológico rápido realizado en las aldeas evidenció la existencia de múltiples criaderos de mosquitos y de abundantes mosquitos de la especie Aedes (por ejemplo, Aegypti, Albopictus, Simpsoni).

Al 28 de marzo de 2020, estos son los dos únicos casos (no mortales) que se han confirmado en el condado de Kajo Keji.

Sudán del Sur ha experimentado varios brotes de fiebre amarilla en el pasado. El último brote se declaró el 29 de noviembre de 2018 en Sakure payam, en el condado de Nzara (estado de Gbudue), donde se notificaron tres casos confirmados mediante pruebas de laboratorio sin que se produjeran muertes asociadas. Para responder al brote se organizó una campaña de vacunación reactiva específica en el área afectada. Antes de este brote, en mayo de 2003 se notificaron un total de 178 casos (27 de ellos mortales) en la región de Imatong del condado de Torit (Sudán del Sur). Para responder al brote de 2003 se llevó a cabo una campaña de vacunación reactiva.

Respuesta de salud pública

  • El país emprendió rápidamente una investigación multidisciplinaria exhaustiva en el condado de Kajo Keji en respuesta a la notificación transfronteriza del brote de Moyo (Uganda). La investigación incluyó la intensificación de la vigilancia, la detección activa de casos y la realización de estudios entomológicos del 12 al 18 de febrero, con el apoyo de la Sede y la oficina de la OMS en el país.
  • Se ha intensificado la vigilancia en el marco de vigilancia y respuesta integradas a las enfermedades mediante la capacitación de los trabajadores sanitarios y la difusión de las definiciones de casos de fiebre amarilla entre los centros sanitarios con el fin de mejorar la detección y la notificación de los casos.
  • El Ministerio de Salud, con el apoyo de la oficina de la OMS en el país, ha planificado una campaña de vacunación reactiva en el condado de Kajo Keji, para la cual ha presentado una solicitud al Grupo de Coordinación Internacional.
  • El Ministerio de Salud también ha propuesto la realización de campañas preventivas de vacunación masiva y la introducción de la vacunación contra la fiebre amarilla en el programa de inmunización sistemática para 2022.

Evaluación del riesgo por la OMS

La fiebre amarilla es una enfermedad hemorrágica vírica aguda transmitida por mosquitos infectados que puede propagarse rápidamente y causar graves problemas de salud pública. La vacunación es el método más importante para prevenir la infección y proporciona inmunidad vitalicia.

El riesgo de transmisión continua y ulterior de la fiebre amarilla es preocupante en Sudán del Sur debido a:

  • El brote confirmado en el área fronteriza de Uganda, junto con el bioma forestal y de sabana ininterrumpido entre ambos países y la compartición de mosquitos vectores y primates no humanos.
  • Los déficits de vigilancia y las deficiencias de los servicios de salud podrían retrasar la detección rápida de nuevos casos de fiebre amarilla.
  • La inmunidad mínima de la población.
  • El reasentamiento en curso en Kajo Keji, que incluye a más de 13 200 personas que han regresado al condado principalmente desde Uganda en las últimas semanas, representa una afluencia al condado de nueva población vulnerable.
  • Actualmente se están realizando controles relacionados con la COVID 19 en las fronteras (aéreas y terrestres); sin embargo, como las fronteras entre la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur son muy permeables debido a las importantes actividades sociales y económicas transfronterizas, no puede excluirse el riesgo de transmisión.
  • Se prevé que la actual temporada de lluvias, que comenzó a principios de marzo, aumentará la carga de vectores en las próximas semanas, lo que incrementará el riesgo de transmisión de la fiebre amarilla en curso.

Es necesario vigilar de cerca la situación mediante una coordinación transfronteriza activa y el intercambio de información.

Sobre la base de la información disponible, la OMS evalúa que el riesgo general es elevado a nivel nacional y regional.

Consejos de la OMS

En la iniciativa EYE (Eliminar las epidemias de fiebre amarilla), Sudán del Sur está clasificado como país de alto riesgo. Hay riesgo de que la enfermedad se propague de forma epidémica en Sudán del Sur, ya que, según las estimaciones, la inmunidad general de la población es mínima (casi del 0% en el condado de Kajo Keji).

La vacunación es el principal método para prevenir y controlar la fiebre amarilla y proporciona inmunidad vitalicia. En los centros urbanos, las medidas específicas de lucha contra los vectores también son de utilidad para interrumpir la transmisión. El país prevé introducir la vacunación antiamarílica en el programa de inmunización sistemática y llevar a cabo actividades preventivas de vacunación masiva para aumentar rápidamente la inmunidad de la población. La pronta planificación y ejecución de esas actividades para proteger a la población ayudará a evitar el riesgo de que se produzcan nuevos brotes en el futuro.

La OMS recomienda vacunar contra la fiebre amarilla a todos los viajeros internacionales de más de 9 meses de edad que se desplacen a Sudán del Sur, toda vez que hay pruebas de transmisión persistente o periódica del virus. Las vacunas antiamarílicas son seguras, muy eficaces y confieren una protección vitalicia. Sin embargo, no se recomiendan para los niños de 6 a 8 meses, excepto durante las epidemias, en las que el riesgo de transmisión del virus puede ser muy alto. Es necesario sopesar detenidamente las ventajas y los riesgos de vacunar a este grupo de edad, y prescribir la vacunación con precaución a las embarazadas y las madres que amamantan. Sin embargo, se puede vacunar a las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia durante las epidemias o si les resulta inevitable viajar a un país o zona con riesgo de transmisión. Sudán del Sur también exige, como condición para entrar en el país, un certificado válido de vacunación contra la fiebre amarilla a los viajeros de 9 meses de edad o más.

De conformidad con la tercera edición del Reglamento Sanitario Internacional (2005), el certificado internacional de vacunación contra la fiebre amarilla es válido durante toda la vida a partir de los 10 días siguientes a la vacunación. Una sola dosis de la vacuna antiamarílica aprobada por la OMS confiere una inmunidad sostenida y una protección vitalicia contra la enfermedad. No es necesario recibir una dosis de refuerzo, ni esta se les exige a los viajeros internacionales como condición para entrar en los países.

La OMS alienta a sus Estados Miembros a que adopten todas las medidas necesarias para mantener a los viajeros bien informados de los riesgos y las medidas preventivas, incluida la vacunación. Como precaución general, la OMS recomienda también evitar las picaduras de mosquitos. El mayor riesgo de transmisión del virus de la fiebre amarilla se da durante el día y a primera hora de la noche. Conviene informar a las personas que vayan a viajar de los signos y síntomas de la enfermedad y aconsejarles que soliciten rápidamente atención médica si presentan esos signos o síntomas. Los viajeros que regresen a Sudán del Sur y que puedan presentar niveles altos del virus en la sangre pueden suponer un riesgo de establecimiento de ciclos de transmisión local de la fiebre amarilla en aquellas zonas en que esté presente el vector capaz de transmitir la enfermedad.

La OMS no recomienda la aplicación de restricciones al comercio con la República del Sudán del Sur ni a los viajes a ese país sobre la base de la información disponible sobre este brote.

Si desea más información sobre la fiebre amarilla, puede consultar:

COVID-19

AVANCE EN TIEMPO REAL DEL COVID-19

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com