Sarampión – Burundi

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Burundi lleva experimentando un aumento del número de casos confirmados de sarampión desde noviembre de 2019. Este brote comenzó en un campamento de tránsito para refugiados (centro de tránsito de Cishemere, en el distrito sanitario de Cibitoke) cuyos residentes procedían de provincias de la República Democrática del Congo afectadas por el sarampión. Los refugiados pasaron 21 días en el campamento de tránsito de Cishemere antes de ser enviados a campamentos permanentes: los campamentos de refugiados de Nyankanda y Bwagiriza en el distrito de Butezi, el campamento de Kavumu en Cankuzo, el campamento de Garsowe en Muyinga y el campamento de Mulumba en Kiremba.

El brote se detectó cuando los residentes locales de las zonas vecinas notificaron posibles casos de sarampión, lo que puso de manifiesto la existencia de bolsas de población infravacunada. Según estimaciones de la OMS y el UNICEF de 2018, la cobertura de la primera dosis de vacuna contra el sarampión es relativamente elevada (88%), mientras que la de la segunda dosis es ligeramente inferior (77%). Sin embargo, estos porcentajes no reflejan la cobertura vacunal de los refugiados que llegan al país.

Hasta el 27 de abril de 2020 se habían notificado 857 casos confirmados de sarampión en cuatro distritos, a saber: Cibitoke (624 casos), Butezi (221 casos), Cankuzo (6 casos) y Bujumbura Sur (6 casos). De los casos de sarampión de Cibitoke, 601 estaban epidemiológicamente relacionados, 20 se confirmaron en laboratorio y tres se diagnosticaron clínicamente. En el distrito de Butezi, 27 casos se confirmaron en laboratorio, 192 estaban relacionados epidemiológicamente, y dos se diagnosticaron clínicamente. En Cankuzo, los seis casos se confirmaron en laboratorio, mientras que en el distrito de Bujumbura Sur se confirmaron tres casos en laboratorio y otros tres estaban relacionados epidemiológicamente. El grupo etario más afectado fue el de niños de 9 a 59 meses, y el 80% de los casos correspondió a niños menores de 10 años.

Cuadro 1. Distribución por edad y sexo de los casos confirmados de sarampión

En los distritos de Bujumbura Sur y Cankuzo no se han notificado casos nuevos desde diciembre de 2019. En Butezi, los casos más recientes se notificaron el 2 de marzo de 2020.

En Cibitoke, el brote continúa activo. El caso más reciente en el campamento de tránsito de Cishemere se notificó el 14 de enero de 2020. El número total de casos notificados en el campamento de tránsito de Cishemere y en el resto del distrito sanitario de Cibitoke es de 67 y 557 respectivamente.

La causa del brote es la circulación del sarampión en una población con un bajo nivel de inmunidad. La mayoría de los casos (77%) se dieron en personas no vacunadas o con estado de vacunación incierto.

Respuesta de salud pública

El Ministerio de Salud Pública de Burundi, en colaboración con la OMS, el UNICEF, Médecins sans Frontières (MSF) y el Gruppo di Volontariato Civile (GVC), ha elaborado un plan exhaustivo de respuesta al brote de sarampión que incluye las siguientes medidas de salud pública:

  • Creación de un comité técnico responsable de elaborar el plan y vigilar su aplicación, bajo la presidencia del Director General de Servicios Sanitarios y Lucha contra el Sida;
  • Campaña de vacunación de los niños de 9 meses a 14 años en el centro de tránsito de Cishemere en el distrito de Cibitoke, los campamentos de refugiados de Nyankanda y Bwagiriza en Butezi y el campamento de Kavumu en Cankuzo;
  • Fortalecimiento del programa de vacunación infantil en los campamentos de refugiados y los distritos afectados y establecimiento de un puesto de vacunación en el campamento de tránsito de Cishemere;
  • Fortalecimiento de la vigilancia en los distritos sanitarios afectados con énfasis en la detección activa de casos, también en los distritos que albergan los campamentos de refugiados de Garsowe (Muyinga) y Mulumba (Kiremba);
  • Movilización de recursos para financiar el plan nacional de respuesta validado por el Ministerio de Salud Pública y Lucha contra el Sida;
  • Creación de capacidad entre los profesionales sanitarios en relación con el tratamiento de los casos y la vigilancia;
  • Búsqueda activa y vacunación de los niños que no hayan recibido hasta ahora dos dosis de vacuna antisarampionosa, para lo cual se contará con la ayuda de agentes de salud comunitarios.

Evaluación del riesgo por la OMS

La OMS estima que la actual epidemia de sarampión constituye un elevado riesgo para Burundi por los siguientes motivos:

  • Aumento en el número de casos notificados desde noviembre de 2019;
  • Propagación de la epidemia desde los campamentos de refugiados a la comunidad general;
  • Falta de infraestructuras, insumos y recursos suficientes para garantizar una atención gratuita y de personal capaz de garantizar el tratamiento clínico de las complicaciones del sarampión;
  • Cobertura vacunal subóptima: 88% para la primera dosis de vacuna antisarampionosa y 77% para la segunda dosis (según las estimaciones de 2018 de la OMS y el UNICEF);
  • Grandes movimientos de población entre localidades y epidemias de sarampión simultáneas en la vecina República Democrática del Congo.

Además del bajo nivel de inmunidad, existen deficiencias en la vigilancia del sarampión y la rubéola en el país, confirmadas por el análisis de riesgo de sarampión llevado a cabo en 2019, que indicó que el 63% de los distritos sanitarios (29 de 46) presentaban un riesgo elevado de brotes de sarampión, siendo dicho riesgo muy elevado en 13 de esos 29 distritos. Esto muestra que, si no se lo fortalece, el sistema de vigilancia del país podría no ser capaz de detectar los brotes de sarampión.

Consejos de la OMS

El sarampión es una enfermedad prevenible mediante vacunación, y se recomienda la administración de dos dosis de vacuna antisarampionosa para garantizar la inmunidad. Las campañas selectivas de vacunación reactiva y el fortalecimiento de la vacunación sistemática resultan esenciales para un control eficaz de la epidemia. La administración de vitamina A, especialmente en un contexto de malnutrición, puede reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas al sarampión.

La OMS insta a todos los Estados Miembros a:

  • Garantizar la vacunación infantil sistemática contra el sarampión, unida a campañas de vacunación masiva en países con incidencia y mortalidad elevadas, a fin de reducir las muertes por sarampión.
  • Alcanzar y mantener al menos un 95% de cobertura de la primera y segunda dosis de la vacuna antisarampionosa.
  • Vacunar a los grupos de población de riesgo, en particular los refugiados, los desplazados internos, los niños pequeños, las embarazadas, los trabajadores sanitarios, los trabajadores del turismo y el transporte y los viajeros internacionales.
  • Fortalecer la vigilancia epidemiológica de los casos de fiebre y erupción cutánea para detectar con prontitud todos los casos sospechosos de sarampión en los centros sanitarios públicos y privados, y asegurarse de que las muestras lleguen rápidamente a los laboratorios.
  • Asegurarse de integrar en la respuesta la administración de vitamina A, en consonancia con las directrices recientes de la OMS.

Teniendo en cuenta la información disponible sobre el brote actual, la OMS no recomienda aplicar ninguna restricción a los viajes a Burundi ni al comercio con ese país.

Más información sobre el sarampión:

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